CUPRA quiere ofrecer vehículos que figuren entre los más seguros del mercado. En este sentido, el nuevo Raval crea un entorno de protección mediante tecnologías activas y pasivas que mitigan e incluso previenen los accidentes.
El CUPRA Raval está equipado con 7 airbags, incluido uno central para evitar colisiones entre los ocupantes en caso de impacto lateral. La cámara interior multifunción controla la fatiga del conductor, mientras que el nuevo asistente de viaje y el nuevo asistente de emergencia, que funcionan gracias a un completo conjunto de sensores de 360o, proporcionan un apoyo semiautónomo de alto nivel.
El nuevo asistente de viaje mejora la seguridad y el confort en carretera con funciones como el asistente atascos, el asistente de mantenimiento de carril y el control de crucero adaptativo, que ayudan a aliviar la presión en determinadas situaciones de conducción.
El nuevo asistente de viaje no solo tiene capacidad para circular por carreteras sin líneas pintadas, sino que también reacciona ante el mobiliario urbano, regulando la velocidad —por ejemplo, antes de un badén—. El sistema responde igualmente ante semáforos, señales de ceda el paso y señales de stop.
El asistente de emergencia interviene cuando el conductor no es capaz de hacerlo. Cuenta con detector de fatiga, asistente de pre-colisión con detección delantera y trasera, y una función de seguridad inteligente que supervisa la actividad. Si no detecta respuesta, toma el control del vehículo desplazándolo de forma segura al carril derecho, activa la llamada de emergencia y desbloquea las puertas, dejando todo preparado para cuando llegue la asistencia.
El Raval incluye la dotación necesaria para que la conducción urbana y el aparcamiento sean más seguros e intuitivos. El asistente de aparcamiento inteligente permite al vehículo maniobrar automáticamente en plazas de aparcamiento en paralelo y en batería, lo que facilita la tarea en entornos de espacio reducido.
Y cuando el estacionamiento se vuelve aún más complicado en las calles de la ciudad, el CUPRA Raval ayuda con su avanzado asistente de aparcamiento remoto. Partiendo de las capacidades del asistente de aparcamiento inteligente, esta tecnología permite a los conductores completar las maniobras finales desde fuera del vehículo utilizando su smartphone. Una vez activado el sistema, el coche acelera, gira y frena de forma autónoma hasta situarse en el espacio seleccionado, lo que resulta ideal para plazas estrechas en las que abrir las puertas es difícil o imposible.
Al combinar sensores de precisión con un control a distancia fluido, el asistente de aparcamiento remoto permite aparcar sin esfuerzo incluso en los huecos más complejos.
La seguridad se refuerza aún más con la alerta de tráfico trasero, que detecta los vehículos que se acercan al dar marcha atrás y ayuda a evitar posibles colisiones. Para completar el sistema, la cámara Top View ofrece una vista de 360 grados alrededor del vehículo, garantizando una visibilidad óptima y una maniobrabilidad precisa en cualquier situación.
Con la nueva función opcional Pre-Crash, el coche reacciona no solo a posibles impactos frontales y traseros, sino también a los laterales. Este sistema mejora la seguridad preparando activamente al vehículo para un posible impacto, cerrando las ventanillas y el techo solar, activando las luces de emergencia y tensando los cinturones de seguridad delanteros.
Los cinturones de seguridad delanteros adaptativos ajustan la retención a diferentes tipologías corporales, mientras que el sistema de detección de errores en los pedales reconoce si el conductor ha pisado el acelerador por equivocación en lugar del freno, y detiene el coche si detecta un obstáculo.
Las funciones de seguridad del vehículo se extienden a situaciones posteriores a la colisión, en las que la unidad de control del airbag y el registro de datos trabajan en tándem para estimar la gravedad de los daños e iniciar automáticamente una “llamada de taller”, agilizando el proceso de reparación.
Además, el CUPRA Raval se ha desarrollado con minuciosidad teniendo en cuenta los impactos urbanos a baja velocidad, con elementos de deformación que minimizan los daños para reducir los costes de los seguros.
Y cuando el CUPRA Raval se queda solo, sigue protegiendo. Su configuración de seguridad inteligente puede detectar robos, movimientos en el interior y remolques no autorizados, para emitir alertas en consecuencia mediante la bocina. Lo que significa que, en ausencia del conductor, el vehículo está seguro.